Las cosas odiosas de la vida -Parte I-

(INTERIOR, ATARDECER, UNA COCINA FAMILIAR QUE NO RECUERDO BIEN)

MAMÁ*:-¡Mirá qué propaganda más pava!
YO: -De veras. (Muerde una colita de medialuna de grasa) Y se parece mucho a las de ahora. Qué lo tiró. El mundo no mejoró nada en medio siglo.
M:-¡Cómo que no! ¡Si nacimos nosotras!



Antes que nada debo aclarar que este escrito es la Primera Parte del tema, pero no está pensada la segunda. Sin embargo, mi pesimismo crónico me habilita a creer que se podrán completar varias secuelas que hablen de cosas odiosas. La vida corriente es una prolífica viña de ellas.
Además de las publicidades machistas e incoherentes -que, como podemos ver, existían desde los años ´60-, los chistes de González Oro, los anuncios de dentífrico y los tatuajes de duendes futbolistas…nuestra provisoria lista del día de hoy se acrecentará con ¡EL TIPO QUE HABLA DE VINOS POR RADIO KABUL!
Más allá de que Kabul no es mi favorita, es una de las cinco que se pueden escuchar en nuestro búnker (es decir, la cocina). Las otras son: Radio Villa Urquiza; Radio Federal; Radio 2x4 y una radio judía con canciones pop en idisch de la que no entiendo demasiado.
A eso de las veintidós treinta comienza a darle aburrimiento al micrófono un pedante señor de voz monocorde, explicándonos todas y cada una de las ventajas del moscatel, el por qué está de moda el merlot y él no coincide, con qué queso se acompaña un suave varietal de los Andes y cómo y cuándo se elabora el sake.

Ahora bien, yo NO vivo en Palermo Hollywood ni en sus barrios acólitos, ingiero polenta, empanadas, tomo cerveza y quiero escuchar música mientras pelo papas o picoteo restos de pastafrola, así que, señor, con el debido respeto, su elucubrada disgresión me importa un reverendo POMO; cállese esas finuras y deje escuchar a alguna banda de inglesitos ojisclaros que tocan la guitarrita porque les duele la vida, caramba.
Como no creo que el Sr. Enólogo del Rock lea esta ignota página, seguiré cambiando el dial para sucumbir a Radio Federal. Luego de escucharla cinco meses arribé al asombro de que es la radio de…(zan...zan…) ¡¡¡LA POLICÍA FEDERAL!!! Es el 93.7.
Gracias a este medio de comunicación curiosamente alternativo, podemos inferir que nuestros agentes del orden son tiernos, nostálgicos, ochentosos y en sumo edulcorados. De hecho, la lista de temas suele incluir:
-Tres versiones de “Perhaps”, “Lolly Pop”, “My Way” y “We want candy”, todas ellas anteriores a 1986.
-Los más gloriosos hits de Village People, Abba, Cher, Azúcar Moreno, Ricky Martin y Chayanne.
-Lentos de Twiggy, R.E.M., Marcela Morelo, Roxette, Los Plateros, Whitney Houston y Chayanne.
-Música de películas viejas: la de Volver al Futuro, la de Ghost, la de los Cazafantasmas, la de Casablanca, la de El Mundo según Wayne y la de Baila Conmigo, de Chayanne.

Mientras el de los vinos siga donde está, continuaré sumándome a la alegría federal: ¡Vivan las gorras! ¡y las pizzas! ¡Y viva CHAYANNE!

(*) Mamá es mi mamá y no hay necesidad de cambiarle el nombre porque madre hay una sola.

2 comentarios:

cacta dijo...

.

esos de la kabul son unos odiosos
pero es que acá es peor! si no escucho la kabul por internet, me tengo que someter a

- chayanne
- cumbia y de la más fea
- radio colón
- la AM
- o un "GJJJJGGGJJ" de estática

es que asi tenga GIGAS Y GIGAS DE MÚSICA! Es más fuerte el placer del factor sorpresa de la radio...

o el shuffle...

Pirlusa de la Sapinonda dijo...

Yo optaría por Chayanne, porque es un tipo de familia y siempre está de buen humor.
Y te aconsejaría no subestimar las propiedades comunicacionales del "GJJJJGGGJJ", es un terreno aún inexplorado.