HOY: Los chistontos -Parte I-

(INTERIOR, MEDIANOCHE DE SÁBADO, REMISSE ROLINGA)

YO: -¿Segura que no te aplasto?
GIULIANA*: -No, Pilis, pero quedate quieta y sacá tu codo de mis costillas.
LOCUTOR DE LA RADIO: -Y ahora, algo del disco “Girando” de Ratones Paranoicos, porque (El Remisero sube el volumen)
ANDREA*: -(Un tanto alegre en virtud del tequila ingerido, se aboca hacia el asiento delantero) Maaari…
MARÍA NATALIA*: -(Copilota del chofer, esgunfiada como dictamina su serio carácter, continúa mirando hacia adelante) Mñññgrunf.
A.: -Maaari…
M.N.: -Mñññgrunf. (Sigue seria a través del espejo retrovisor)
A.: -Mari…
M.N.: -¿Queeé? Mñgrunf.
A.: -¡A que no sabés qué le dijo una rueda a la otra!
M.N.: - Mñññgrunf. No, ¿qué le dijo?
A.: -(Tararea) ¡SI-GUE GIRÁN-DOÓ!


Para el desconocedor del rock nacional que no haya podido completar el chistonto, dejo el link que lo habilitará. Es que acá vienen muchos extranjeros, por el asunto del cambio favorable. Elhelechoquelee es un medio de amplio alcance internacional, estamos trabajando para traducirlo al mandarín y todo. Con la crisis, si no estás en chino y cotizás en yuanes, fuiste. No voy a aprovechar la oportunidad para hablar de la crisis y de China porque corro el peligro de terminar diciendo que en chino, “crisis” significa “peligro” y también “oportunidad”. Si hubiera IVA para esa frase, el gobierno saldaría la deuda con el Club de París, tendríamos la oportunidad de sortear la crisis y el default no sería un peligro. Después de haber leído cuatro notas consecutivas que empezaban con ella en la misma publicación, propongo, desde esta humilde tribuna, prohibir terminantemente dicha frasecilla.
Para entrar en tema admitiré que yo tenía muchos chistes pero los perdí todos, eran tan malos que se mataron entre sí. (Ya habrán visto que este escrito viene como con muchos sonidos tácitos de pato y platillos.) Respecto a la imagen, es obra de María Natalia y fue publicada en las revistitas de papel que hacíamos en sincronía, con lo cual queda desestimada por completo su pseudo seriedad. Lo bueno de que se la haya llevado el Facecuco es que podemos hablar mal de ella sin que se entere. Por caso, yo la criticaría confesando que hubiese preferido que Duhalde le dijera “hundido” no al B-8 sino al G-8, pero es feo volcar políticamente un chascarrillo ajeno, así que lo descartaré.
A los funcionarios los usábamos bastante porque salían en todas las fotos, no por tener capacidad crítica de ciudadanas responsables. Somos unas frívolas, si bien el tipo de humor al que nos debemos es de un espectro tan amplio como el abanico ideológico del peronismo. Mi hermano, por ejemplo, me hizo reír mucho con aquello de “¿Otra vez pan de ayer, querida? ¿Cuándo vamos a comer el pan de hoy?” “Mañana”. Pero es porque tiene correlato en nuestra familia, mi abuela friza todo, más que nada el pan del día porque se le pone a tiro. Una vez frizó sus lentes de ver de cerca; yo tengo la teoría de que mi abuela es un ex agente confidencial de la Disney.


(*) Giuliana es el nombre falso de una amiga a la que importuné vía msn con “¿Qué le dijo un flogger a un caballo?” “¡Ah/rre!” y se rió igual.
(*) Andrea es el falso nombre de la amiga que me contó esto: Resulta que San Pedro lo deja a Jesús cuidando la puerta del cielo, y llega un viejito que le pide entrar, Jesús le pregunta qué hizo y él le cuenta: fui una buena persona, carpintero, tuve un hijo que se hizo hombre y fue un ejemplo de bondad…entonces Jesús emocionado le dice “¡Papá!” y el viejito lo abraza gritando “¡Pinocho!”.
(*) María Natalia es el nombre falso de la hermana de Andrea; anda contando el chiste de unas velas que van caminando por la calle y una se tropieza, pero es muy vernáculo y quienes no tengan tonada sanjuanina no lo entenderían, en fin, se lo pierden, qué pena.

HOY: El nacimiento de las palabras

(INTERIOR, ALTAS HORAS DE LA NOCHE, UN SUEÑO R.E.M.)

YO: -Oia, cuántos directores de cine (…) cómo le va Francis, ¿quiere más papitas de copetín? Cualquier cosa me dice. (Se seca las manos con el repasador de la cocina.) Hola Steven, Woody (Les da un beso.) Qué dicen los Coen, qué tal la familia.
VIOLETA*: -Tomá, llevale una silla a Scorsese que está ahí con Quentin.
Y.: -Y dale. (Sube al primer piso)
MARÍA NATALIA*: (Desde la planta baja) -¡PILAR, PILAR! (Mira fijo y fulero)
Y.: -¡Qué!
M.N.: (Agita un pincelito blanco de tintura para zapatos) -¡NO PIERDAS ESTA “PIRLUSA”! ¡NO LA PIERDAS! (Admonitoria, continúa con ojos malos) No pierdas esta pirlusa, Pilar. (Repite como mantra) No pierdas la pirlusa. No pierdas tu pirlusa… Pilar…No pierdas tu pirlusa… No pierdas tu pirlu...
DESPERTADOR: TIRITI TI TITIRÍ – TITITIRÍ - TIRITI TI TITIRÍ – TITITIRÍ - TIRITI TI TITIRÍ.




Lo bueno de volver de cenar medio copete y poner mal la alarma del celular, como yo, que la dejé en 04.21 cuando debería haber sido 12.40, es que después recuerdo lo que estaba soñando. Es muy útil acordarse porque a María Natalia le dio por hackearme el inconsciente y anda inventándose palabras adentro de mis sueños. Encima se hace la desentendida cuando le cuento.
Como a Tarantino no le conozco la facha, aparecía de espaldas, sentado y con sombrero. Cosa de no pifiarle a su estatura, o a si es morocho, rubio, pelado, o a qué actor de tiras de Pol-ka se parece. Sin lugar a dudas, la producción ejecutiva de mi mente está habituada a trabajar con mucha economía de recursos; debe estrenar sueños de clase B a lo loco.
Otro creador de palabras es mi teléfono, con lo del texto que te va adivinando lo que querés poner en el mensaje. El otro día quise escribir “curiosidad” y no sé qué toqué que apareció “ansiosidad”. Me gustó tanto que la adopté de inmediato, con mucha ansiosidad por meter dicha palabreja en alguna frase. Este término describe un estado anímico inédito desde los albores del Hombre, es la mezcla del ansia con la curiosidad.
Como las cosas de las emociones y los sentimientos son medio afeminadas y largas de explicar, la ansiosidad queda para algún próximo escrito. Para terminar este, contaré otro sueño. Fue circa de un martes o viernes 13; este año viene con superávit de esas fechas, para felicidad de los creadores de Jeeper Creepers, Jason vs. Algo, El Juego del Miedo VII, etcétera. Yo soy muy original y por eso soñé algo con licántropos extraterrestres. Eran una especie de dios egipcio que venía del espacio, con cabeza de lobo y cuerpo de hombre. Además, si te mordían te convertías en uno de ellos, o sea que asimismo eran vampiros, bingo. Lo divertido es que cruzaban la Nueve de Julio en joggings de colores caminando con el pasito de Michael Jackson en “Thriller” y tenían la mirada verde flúo.
Definitivamente, mis sueños son de bajo presupuesto.


(*) Violeta es el nombre falso de mi ex compañera de casa, la cineasta, que se reunió para un vermouth con sus colegas adentro de mi inconsciente.
(*) María Natalia es el alias de una amiga mía cooptada por Facebuc. El Facecuc ya se comió a muchos, es como un hombre de la bolsa mezclado asimismo con vampiro.

HOY: La pinta de uno

(INTERIOR, TARDE DE CALOR AÑOS HA, PASILLO DE FACULTAD)

ROLO*: -(Contrariado) Hola.
YO: -(Lo saluda amistosa) Che, ¿te pasa algo?
R.: -Eh….mirá… (Le da la cara al piso) no te ofendas, pero mientras uses esos escotes, yo voy a seguir sin saber de qué color tenés los ojos.




Soy una morena apasionada, según la excelsa autoridad del envase de las tinturas para cabello. Algunos dirán que son una fuente poco confiable, y estoy obligada a ratificarlos de inmediato desde la tarde en que mi abuela desenroscó su toallón y en lugar del rubio ceniza anhelado apareció un verde loro tirando a cotorra. En esa oportunidad ella aprendió que las tinturas no deben aplicarse por segunda vez cuando ya se abrieron hace dos meses, porque se oxidan. Si alguien usó y abusó de los marcadores Sylvapen tanto como yo, sabe que el color castaño viraba al verde ni bien pintabas dos o tres osos o un barco grande.
Yo aprendí mucho de mi abuela –lo que no hay que hacer- y por eso nunca me teñí, excepto cuando tenía quince, de violeta, que terminó siendo un naranja horrible, y por lo tanto lo oculté todo lo que pude hasta hoy, que lo divulgo ante el Mundo. De todas formas seguiré vistiéndome, al decir de un amigo, como una mala fotocopia latina de Paris Hilton.
Eso sí, al abusar de la indumentaria breve y colorida, optar por accesorios brillantes y prescindir de los anteojos cuadraditos de marco negro, ciertos hombres envalentonados por la bebida no me sospechan intelectual y me dedican uno de sus chamuyos más bien básicos, como el ejemplar “Qué bonitas tetas tenés”. Creo que desde que dejé de vivir en Chimbas nadie se había dirigido a mí en términos tan prístinos y primordiales; pero en fin, la llaneza de un piropo sin vueltas siempre aliviará mi autoestima atormentada.


(*) Rolo es el falso nombre de un ex compañero de facultad, no digo quién es porque se casó.

HOY: La Primavera de Bragas

(INTERIOR, NOCHE, MONITOR)


CUESTIONARIO DE CADENA DE MAIL: -¿Cuál es tu color favorito de ropa interior?
MARÍA NATALIA*: -¡Qué pregunta estúpida! La gente tiene ropa interior de todos los colores.


Para muestra basta la mía:



Hete aquí para vuestro solaz una imagen del fenómeno que dimos en llamar “La Primavera de Braga”. Nunca pensé que terminaría subiendo a la Internet fotos de mis pantaletas, pero ya ven cómo cambia la fama a la gente.
Una vez que estábamos en Córdoba, precisamente la vez de la poda de plantas, mi amiga Isa* observó la soga con nuestra ropa tendida, donde tres prendas blancas de ella flameaban junto a un brillante culotte tricolor de mi propiedad. El mismo fulguraba ante el sol (quizás compitiéndole) con sus rayas azules y púrpuras separadas por hilos de lúrex fucsia. Mi amiga, calma de espíritu como golfo de aceite, cebó un mate y comentó: “Minga que saliste discreta para los calzones”.
Ya desde jovencita mis padres me decían que era una groncha, más ó menos sin ambages: “Siempre vestida así, vos, como chirusa”, “¡Qué pantuflas tan chafalonas!”, “¿Más brillos no podía tener, la cartera?”, “Todo bien con tu corte de pelo, pero es muy villa”, “Uia, parecés una Barbie comprada en Once”, “Ah, pero qué lindo colorcito de zapatos, si se nos queda el auto te usamos de baliza.”
En mi casa gastaban un humor un tanto cruel, eso es bueno porque hoy mis novios me dicen “con vos no salgo a la calle si no te sacás eso así que te pusiste” y yo los mando a paseo ya sin escrúpulos. Ninguna reprimenda me ofende. Además, me conozco lo suficiente como para saber que entre una capelina floreada de color salmón y un novio, siempre va a ganar la capelina.
En fin, veo que esto -así como el resultado en Google sobre la palabra “chafalón”- es un tema para extenderse; CONTINUARÁ…



(*) María Natalia es el nombre falso de la verdadera amiga que cuando cumplo años me regala ropa interior colorida y dicharachera como a mí me gusta, y por eso siempre tiene un sitial de honor en este blog.
(*) Isa es el falso apodo sintetizado de un segundo nombre real pero traducido de mi mejor amiga; creo que nadie va adivinar quién es.